Los alborotadores, anarquistas y gamberros que llevan más de dos semanas desafiando la ley en Atenas y otras ciudades griegas esperaban poder extender a otros países europeos su movimiento destructor, pero, sin nada que ofrecer más que violencia y una expresión desesperada de destrucción, sus convocatorias han tenido un eco insignificante. Para una inmensa mayoría de los propios griegos, no es…
Fuente : ABC (Suscribirse)
Temas : Política

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